|
|
Aquí
yace Carola, la extranjera
que en Athens, Georgia,
y entre extraños gatos, adiós
le dijo a su séptima vida.
Tú, amigo o amiga, que no
conociste a esta gata de puerto
ni acariciaste un día
su pelaje de seda,
piensa, por un minuto,
en la gata por la que suspiran
tantos gatos porteños
en las noches de agosto:
Ca
rola otra vez de vuelta
en La Boca sin pena
ni olvido.
|
|